Debido a su coste -en muchas ocasiones superior a los 100 euros- comprar un teclado mecánico es una decisión que no resulta fácil de tomar. ¿De verdad merece la pena realizar esa inversión únicamente por un teclado cuando pueden comprarse otros por un precio mucho más asequible?

 

Habrá quien lo considere innecesario, y probablemente en muchos casos lo sea. Si el uso que le das a tu ordenador es puntual, no tiene demasiado sentido comprar un teclado mecánico. Pero si  es una herramienta de trabajo, con la cual pasas muchas horas, la idea de hacerte con uno de estos teclados no es ni mucho menos disparatada.

 

Un teclado de membrana es más que suficiente para el típico uso que la gran mayoría da a sus equipos. Si todo lo que haces es navegar, ver videos en Youtube, o jugar alguna partida a videojuegos de manera ocasional, tus necesidades no exigen el uso de un teclado de características especiales.

 

Pero, ¿Y si eres programador y pasas horas tecleando código? ¿O un gamer de nivel pro? En casos así, no basta sólo con tener un equipo a la altura de tus necesidades. El teclado también ha de responder a un uso exhaustivo y hacerlo de manera que tu actividad no se vea afectada por sus carencias.

 

Razones para comprar un teclado mecánico

 

Comprar un teclado mecánico no es un mero capricho estético o una excentricidad propia de nostálgicos. Aunque a priori pueda parecer que la vuelta de estos teclados es la consecuencia de una estrategia de marketing que busca volver a introducir en el mercado un producto obsoleto, la realidad es que los teclados mecánicos ofrecen unas características muy concretas que son muy valoradas por algunos usuarios. Veamos cuales son:

 

Fiabilidad y tacto

 

El uso intensivo de un teclado puede generar desequilibrios, con algunas teclas que son utilizadas con mayor frecuencia y que terminan por requerir de una mayor presión. Con un teclado mecánico el usuario tiene la seguridad de que la presión necesaria será la misma con independencia del tiempo transcurrido y de que unas teclas se pulsen mucho más a menudo que otras. Además, su tacto es mucho más agradable, y aunque la transición de un teclado de membrana a uno mecánico puede ser un tanto complicada, una vez acostumbrado, no querrás cambiar.

 

Durabilidad

 

¿Letras que se borran?

¿Teclas que se rompen?

Olvídate de esos problemas.

Al comprar un teclado mecánico estás adquiriendo un periférico robusto, hecho con plástico de la mejor calidad, y fabricado específicamente para perdurar en el tiempo.

Puede que su precio te resulte elevado, pero piensa cuantos teclados  tendrás que comprar en los próximos 10 o 15 años con el uso que les das actualmente. Si te decides por uno de estos teclados, es más que probable que sea el único. Por algo la mayoría de teclados mecánicos están preparados para funcionar después de 50 millones de pulsaciones.

 

Tiempo de respuesta

 

Los gamers valoran especialmente este aspecto, puesto que les ofrece una importante ventaja competitiva.

El mecanismo de acción de las teclas en los teclados mecánicos se activa a mitad de recorrido, por lo que no es necesario pulsar hasta el fondo para que la tecla reaccione.

Quienes pasen muchas horas escribiendo también podrán apreciar un incremento en su velocidad de escritura, lo que se traduce en una mayor productividad.

 

¿Merece la pena entonces comprar un teclado mecánico? Si pasas muchas horas tecleando en el ordenador, probablemente sí. No sólo tendrás una herramienta de trabajo más completa y eficaz, además, notarás que tus manos y dedos están más descansados al terminar tu jornada de trabajo.

 

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